Alperovich y el pueblo borrego

Después de una muy larga temporada de no escribir en el blog, por diferentes motivos, la verdad, me abstuve de hacerlo. Una de las razones es sencilla: estaba asqueada de la política y la actitud borrega del pueblo.

No me considero demasiada adulta como para ser testigo de un gran abanico histórico de Argentina, pero sí lo suficiente como para que muchas veces me dé dolores de cabeza y se instale en mí la desesperanza.

Ahora que no estoy en Argentina y ver las noticias desde la lejanía, más asco me dan los políticos. Pero eso no es todo, más asco me da el periodismo complaciente que tapa la podredumbre de una clase política corrupta, egoísta y llena de mierda por donde se los vea.

En Tucumán, una provincia de Argentina, muchos ciudadanos se vieron afectados con varios incrementos en sus impuestos, muchos sufrieron una suba de hasta un 300% como también en las tarifas de la electricidad o la luz. Parece que el número 300 es encantador para los políticos como para algunas empresas prestadoras de servicio. Específicamente me refiero a Edet.

Preguntando por chat a alguien de si esto era verdad, al que me dijeron que sí y agregando que no tenés derecho a reclamar, más allá de si es un error de la empresa y que por esto te da la facilidad de pagar la factura a plazos. Sin creerlo, pregunte "Y la gente, ¿no hace nada?". Sólo unos cuantos. Entonces me puse a pensar en lo siguiente: " los Tucumanos, son unos borregos o les gusta que le metan el dedo en el culo". O es que, si no te pasa a vos, estás tranquilo y no podes ver más allá de esta comodidad, que no sos capaz de ver que tal vez el próximo podes ser vos".


Tal vez este artículo no está hecho desde la inteligencia sino desde la bronca muda de no poder hacer nada más que escribir mi bronca.